martes, 14 de febrero de 2017

10 Poemas

1. Éxito

qué es ser exitoso, sino
un hacer que represento
donde mi ser queda impreso
y en lo que hago yo me espejo

si en mi corazón deseo
que un otro tenga éxito
le deseo en cada aliento
que sea a tiempo completo


2. ¿Alguna vez viste
algo muy oscuro
en alguien con quien saliste?

te pensé un microsegundo
y perdoname, solo puedo
describirte de este modo

si pudieras adueñarte
una palabra de este mundo
no existe más apropiado
que ‘oscuro’ para nombrarte

si pudieras convertirte
en villano profesional
serías invisible, fantasmal
te esforzarías en no irte

si pudieras disfrazarte
de catástrofe natural
en un tsunami potencial
por fin lograrías ahogarte

si pudieras encarnarte
en bestia, planta o animal
podrías a Nessie representar
decidir quién puede verte

te pensé un microsegundo
y perdoname, solo puedo
ver lo oscuro de este mundo


3. Carne y sueño

en el arco de tus brazos
y el molde de tu pecho
cabe la exacta medida
de mis vuelos más intensos

me tomas de la cintura
y yo te agarro fuerte el cuello
adentro mío turbulencia
en medio de este mar sereno


4. Vientos

es distinto, no es igual
viento de Buenos Aires
a viento de Uruguay

pensando lo esencial
en casa el único faltante
es la sal del mar

no es distancia abismal
pero para los amantes
volver a casa es respirar

es distinto, no es igual
viento de Buenos Aires
a viento sin amar


5. Almas gemelas

¿será acaso cierto
que existen almas gemelas
predispuestas a estar juntas,
en otoño y primavera?

¿cómo reconocer la mía,
si aparece algún día?
¿cómo no perderla,
sortear las trampas de la vida?

tal vez la clave en todo esto
es creerlo como cierto
creer mi amor de ensueño
atreverme a las pesadillas

animarme al desamor
a partir mi alma en dos
hacerle frente a mi deseo
de amar sin medidas

compartir con ese ser
este chiste que es la vida
eligiendo acompañarnos
siendo nuevos cada día


6. Herida

no cicatrizaste
siempre mi primer herida
no me avalaste
el rol que yo quería

por tu culpa me moví
a lugares luminosos
pero toda esa neblina
está conmigo, no se olvida

te amordazo y me retuerzo
con la sangre en mis mejillas
basta de llamarme así
no me hables, no definas


7. Pa

mucho tiempo fui chiquita
te vi irte sin volver
reciclando alguna excusa
sin querer o sin poder

te busqué con la mirada
quince años, muchas noches
no estuviste en mi mañana
qué vacía estaba casa

fue difícil y fue oscuro
andar por donde anduviste
nunca entendí del todo
nunca pude verte adicto

quisiera agradecerte
con mi piel como gallina
ser testigo, participante
verte resucitar en vida

te hablé y me escuchaste
por tu hija disfrazaste
esa noche de tu alma
amaneciste, regresaste

hoy estas acá de hierro
de chiquita estoy contenta
y de adulta
ya ganaste mi respeto


8. Omnipresente

me apareces en cada verso
con esa omnipresencia tuya
de instalarte en mi fuero interno
y acompañarme a donde vaya
y mimarme desde adentro


9. La Nostalgia

la nostalgia, ese sube y baja
despintado de la plaza
con mi abuelo de la mano
fumándose un cigarro

la nostalgia, esa mirada
de reflejo vidrioso
entenderte con un otro
sentirte bien humano

la nostalgia, ese sabor
a agua de mar salada
un rocío que no es lluvia
una mano ya olvidada

la nostalgia, ese recuerdo
borroso y desgastado
en una cajita en el fondo
bien guardado y empolvado

la nostalgia, ese abrazo
que deseas hacer eterno
aun sabiéndolo de entrada
con fecha de vencimiento

la nostalgia, un silbido
una caricia terminada
el color de alguna nube
que sin saberlo se desplaza

la nostalgia, ese amor
que cediendo ante las trampas
esquiva y adelgaza,
te vacía las entrañas


10. Cruce

en el cruce de las calles
dos semáforos alternan
marcan vidas superficiales
no dejan de dar pelea

un señor de azul observa
algo en la esquina opuesta
y mirando de costado
sigue con su vida amena





Enero 2017
Abril Mosquera

viernes, 6 de enero de 2017

Compartimientos

Lo que detonó este vacío fue haber conocido a Clara. Volvía de cenar unos tacos cuando la vi sentada en el banquito que esta frente a casa, cruzando la calle.
Yo inauguraba mis 30 años siendo una persona común y corriente: trabajaba demasiado, ejercitaba y dormía lo mejor que podía. No tenía mucha vida social pero trataba de ver a mi familia una vez por semana y juntarme con amigos ocasionalmente. Tenía días en que leía algo o veía una película por internet. Muy cada tanto quedaba con alguna chica y pasábamos la noche juntos, pero hace bastante tiempo que no estaba en ninguna relación seria. Mi vida amorosa se limitaba a recrear recuerdos llenos de polvo antes de quedarme dormido. Ya no quería saber más nada. 
Habían pasado 3 años y medio desde que mi novia murió en un accidente de tránsito. Salíamos juntos desde la adolescencia y aprendimos a ser adultos de la mano. La palabra 'extrañar' ni se acercaba a las sensaciones que vivían en mi interior. Desde que ella se fue algo adentro mío quedo desorbitado. Todas las noches me dedicaba a ordenar minuciosamente cada recuerdo, cada aroma, cada tono de voz y pedacito de piel en compartimientos especiales de mi memoria. Durante las noches ella resucitaba en mi cabeza.
Clara estaba sola, sentada en el banco de enfrente con las piernas cruzadas y anotaba algo en una libreta que le entraba en la palma de la mano. Creo que era una libreta de tapa roja. Miraba el cielo, después a la gente que pasaba por la vereda y anotaba. Llevaba puesta una campera oscura con un pantalón color arena y parecía ser unos años mayor que yo. Cada tanto seguía a algún peatón con la mirada y se frotaba las manos para después seguir anotando vaya uno a saber qué cosa.
Cuanto más la miraba más fuerte era la sensación de estar pegado al pavimento. No era una mujer linda pero había algo en su forma de actuar que me resultó atrapante. Llevaba un tiempo considerable viéndola cuando de repente levantó la vista de su libretita y me miro tan fijo como un viento fuerte que despabila. Me miró y los segundos flotaron desarmados. No se si lo imagine o fue real, pero aunque estaba a una calle de distancia, pude ver sus pupilas negras del tamaño de un botón. Bajó la vista y anotó algo. Volví a sentir el tiempo de manera normal y pude moverme, ya no sentía los pies imantados al piso. No me acuerdo su cara pese a haberla mirado con atención, mis retinas tacañas no le pasaron la información de sus rasgos a mi memoria. Su nombre real no debe ser Clara, no se por qué le digo así.
Esa noche entré a casa sintiéndome de papel. Me sentí un papel en blanco, como si fuera el principio de un libro inexistente o tal vez las páginas vacías del final. La realidad me pareció mas frágil. Me acosté, cansado, y fui a los compartimientos especiales de mi memoria como todas las noches. La quise resucitar. Busqué y trate de recordar lo único que en mi vida fue digno de llamarse amor, pero no había nada. Mire desesperadamente los compartimientos y estaban vacíos como el aire. Mi memoria era un desierto y en mis ojos nacía un río. 
Baje a la calle y crucé al banco donde había estado sentada Clara. Lloré sentado en ese viejo banco de madera y me sentí ultrajado. Sentí como si me hubieran robado algo esencial. Pensé que sería mas fácil si me hubieran amputado un brazo, o por que no, los dos. Hubiera preferido eso. Baje la vista y enganchados a una de las patas del banco vi varios papeles.
La nota que encabezaba la pila de papeles rezaba 'Gastón, 30 años, ahora son parte de mi los recuerdos de su difunta novia'